lunes, 28 de abril de 2008

NO HAY NADA MEJOR QUE SEGUIRTE

Simón Pedro le contestó: "Señor, ¿a quién podemos ir? Tus palabras son vida eterna. Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios" (Jn 6,68-69)


Ni bien te había encontrado
mi sed no halló límite alguno,
buscando experiencias nuevas
vi nada mejor que seguirte.

Me gasté en beber las aguas
que debí dejar correr,
y no hubo en ellas que no fueran
fugaz consolación.

De tan sólo buscar y buscar
no hallé más que el hastío
de caer a donde mismo
donde todo es caos y vacío.

¡No hay nada mejor que seguirte!

Porque aún cuando quitas das
y en la prueba me confortas,
sólo tú, Señor, me dejas contento.

Reaviva en mí el primer amor
por el que todo dejé gustoso,
y en esta hora que mi edad madura
haz de mí un llamado nuevo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

me quedo con tres frases tocayo: No hay nada mejor que seguirt...
..en esta hora de mi edad madura

haz de mí un llamado nuevo.
Especialmente esta última metáfora me encantó.
Felicitaciones!! y q la inspiración prosiga su cauce vitalizador desde tu noble respuesta. fernando rodríguez

Elizabeth Ochoa dijo...

Bien, pero ten cuidado que tus palabras se mezclen sin un ritmo, no me refiero a la musicalidad, pues no es necesaria, me refiero al ritmo del contenido...Ahora, es bien dicho que el hombre es PALABRA, pero tiene que acordarse que es asimismo ACCIÓN; el testimonio no sólo se cuenta sino que además se hace!!Tenlo en cuenta!!...