para que todos vean que una fuerza tan extraordinaria
procede de Dios y no de nosotros (2 Co 4,7)
He perdido mil batallas 
y quizás pierda otras mil,
unas veces por torpeza
y otras más por negligencia.
Pero el consuelo tengo
de decirle a este demonio
que me acosa día a día
y que a palos me ha molido:
Quien último ríe, ríe mejor.
Podré perder muchas batallas,
pero jamás, jamás la guerra.
¡Siempre me verás de pie!
Jesucristo me hace fuerte,
¡demonio, yo te venceré!

y quizás pierda otras mil,
unas veces por torpeza
y otras más por negligencia.
Pero el consuelo tengo
de decirle a este demonio
que me acosa día a día
y que a palos me ha molido:
Quien último ríe, ríe mejor.
Podré perder muchas batallas,
pero jamás, jamás la guerra.
¡Siempre me verás de pie!
Jesucristo me hace fuerte,
¡demonio, yo te venceré!
1 comentario:
esto es verdad!!!
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