
ni un momento estoy en paz,
vivo en un constante acoso,
creo que no resisto más.
Y es que solo soy humano,
y me ven por delincuente.
Yo quisiera me dijeras
cuál ha sido mi pecado.
Si es delito ser humano
para qué me das la vida.
Di, Señor, por qué me entregas
como presa a mi enemigo.
Y aunque exiges demasiado
yo no olvido tus favores.
Por favor tampoco olvides
que tan solo soy humano.




