Mi amado es para mí, y yo soy para mi amado (Cant 2,16)
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Ya no quiero vivir más,
serás tú quien viva en mí.
Porque amar es no ser uno
para ser como el Amado.
Tu destino será el mío,
tu pasión mi vida entera.
Dejo todo por seguirte.
Quiero ser como el Amado.
Otra cosa no deseo
que llegar a conocerte.
No me atrae ser como el mundo
sino ser como el Amado.
Me has buscado, me has llamado,
tú eres quien me ha enamorado.
Y mi vida ya no es vida
si no soy como el Amado.
serás tú quien viva en mí.
Porque amar es no ser uno
para ser como el Amado.
Tu destino será el mío,
tu pasión mi vida entera.
Dejo todo por seguirte.
Quiero ser como el Amado.
Otra cosa no deseo
que llegar a conocerte.
No me atrae ser como el mundo
sino ser como el Amado.
Me has buscado, me has llamado,
tú eres quien me ha enamorado.
Y mi vida ya no es vida
si no soy como el Amado.
4 comentarios:
Otra cosa no deseo que llegar a conocerte, eso nos da el verdadero sentido a nuestras vidas y parafraseando a San Ignacio de Loyola: "Tener conocimiento interno del Señor que por mi se ha hecho hombre, para que más le ame y le siga". Que así sea.
¿Amado? Amado sin amar, no hay no nada solo estar..Vanidad de vanidades---- soy alérgico al cactus--- cristiano o judío?. Por si fuera poco, la foto del Jesús barbudo... le falta incienso, mirra y oro a ese poema...Demasiado amado
=?·$%&"·$%...
WOW! HERMANITO!! QUE INSPIRADO!!
ME GUSTO MUCHO!! Y MAS LEER Y SABER QUE NO HAS DEJADO DE ESCRIBIR..
SALUDITOS DESDE LOS CABOS!!
BRENDA
Lo encontré!!!
Uhmm.. y dónde está mi comentario?
Es difícil dar un comentario a esta reflexión<< la acepto más así que como poema>> Pero, Vale! Al contrario, me parece buena invitación... Tod@s estamos llamad@s más que a imitar como "hipocritas", osea actores,..... a sentir en nuestras entrañas amor, misericordia como ese Dios padre amoroso, compasivo, que perdona a su hijo... A eso estamos invitad@s, no solo a parlar y parlar como avecilla del Caribe, por no deciros loros, no? Sino a TRANSPARENTAR EN NUESTRAS VIDAS, SER COMO JESÚS, COMO DIOS, SER DIVINAMENTE HUMANOS... Solo cuando volvamos al "humus" es cuando nos daremos cuenta de cuánto amor es por el que fuimos hechos. Sí, mi querido Fernando, a imagen de Dios fuimos creados, Él tomando de su esencia, de su infinito << AMOR>> formó en la materia su propio rostro, su humanidad y nos hizo partícipes de su propio código genético.... Cuál? el que tanto proclamas... EL AMOR!!!
Habiendo comentado, en la tranquilidad y paz psíquica me despido y agradezco la ocasión. Me disculpo si cae mal.
Con mucho cariño, tu afma.
Elizabeth.
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